jueves, 29 de enero de 2009

¿Qué es la vida sino un sueño?


Todo depende del señor cara de rana, digamos que no es muy estable mentalmente. A veces me quiere, a veces no. Es como deshojar una margarita: estamos esperanzados al número de pétalos que tenga, y el resultado es totalmente incierto. Yo no quiero eso, sólo quiero que las margaritas posean números impares, así siempre se vería una sonrisa.

Ya no he visto al señor cara de rana, el viento se lo llevó. Entonces llévame a mí también, a tu tierra, donde no existen ni las margaritas, ni las promesas; donde sólo abunda la certeza, y no hay más habitantes de los que necesita...

Sólo soy una pequeña salamandra que se enamoró de quien no debía: de alguien que no era de mi especie, ni me corresponde y que me olvida cada vez que se comienza el solsticio de invierno, de alguien irreal que mi mente creó para que me hiciera creer lo que no creo. (¡!)

Así que... señor cara de rana ¿Ya ha pasado el invierno?

2 comentarios:

El chico que nunca fue lo que quiso ser dijo...

mmm =/
sabes yo se como te sientes
y lo unico que me queda
es perderme en mi mundo de fantasia
donde ella esta conmigo
jeje
cuidate...

adriana dijo...

Sabes? yo tambien tengo un cara de rana... solo q este tiene cara de oso, ojos feos y labios dulces :( y me hace lo mismo q a ti... tal vez vengan del mismo mundo y aun no pasa su invierno pq yo tambien sigo esperando q me llame. Buaaa!!